Hay muchas maneras de imaginar la ciudad del futuro: más digitalizada, más conectada, más grande, etc. pero una de ellas pasa por favorecer los espacios verdes y sostenibles dentro del territorio urbano, y es aquí donde la agricultura urbana se convierte en un factor indispensable.

Teniendo en cuenta estas necesidades, la entidad ATRA incorpora en Barcelona una nueva iniciativa agroforestal: «La Manya», un proyecto que lleva por objetivo convertir un espacio vacío y en desuso en un bosque comestible.

El espacio seleccionado es el Verger de Can Llong, ubicado en el barrio de Montbau, dentro del Parque Natural de la Sierra de Collserola, donde se cultivarán árboles frutales y plantas aromáticas.

Pero la construcción de una agricultura socialmente justa no es el único objetivo del proyecto. La iniciativa se dirige a personas en riesgo de exclusión social: personas con trastorno mental, conducta adictiva y sin hogar, y busca convertirse en un espacio abierto en el barrio, donde los vecinos y las vecinas también participen.

«Queremos crear un punto de encuentro de participación y de apoyo mutuo. Es por eso que hablamos de la «La Manya» como una iniciativa vecinal, social y comunitaria«, explica Raquel Pérez, coordinadora del proyecto.

Las personas usuarias y voluntarias del proyecto plantarán variedades tradicionales y resilientes de la zona para preservar los recursos naturales y recuperar el valor ecológico de este espacio. «Vamos a trabajar en base a una metodología asamblearia, participativa y democrática», subraya la coordinadora del proyecto.

La gestión comunitaria se convierte en una herramienta de empoderamiento, de implicación, corresponsabilidad y participación activa de la ciudadanía y de los agentes sociales, como entidades del Tercer Sector. Es por ello que desde ATRA se hace un llamamiento a entidades, colectivos y personas voluntarias a participar y compartir esta experiencia.