Lurdes Campins y Josep Candela hace más de 8 años que realizan voluntariado en Grup ATRA, pero prefieren denominarlo colaboración. Son miembros de la agrupación excursionista La Talaia y diseñan y organizan semanalmente las rutas del Taller de Senderismo del Club Social Garraf.
El día 19 de junio es el día Mundial del Senderismo y con motivo de esta jornada hemos aprovechado para compartir con ambos un instante de reflexión sobre su gran aportación a la entidad, una colaboración que no solo se mide en pasos 😉
¿Cuánto tiempo hace que hacéis voluntariado en el Club Social Garraf?
Desde abril del 2014. Y nos hace mucha ilusión contar que hay un usuario que participa en esta actividad desde el primer día.
Ambos sois miembros de la agrupación excursionista La Atalaya, una entidad deportiva y cultural de Vilanova i la Geltrú que tiene el objetivo de promover todas aquellas actividades relacionadas con la práctica del excursionismo. ¿Cuál es el origen de este nombre?
Nuestra entidad coge el nombre de una cumbre próxima a Vilanova i la Geltrú, La Talaia. La entidad tiene más de 65 años, se fundó el 11 de septiembre del 1955.
¿Cómo conocisteis el Club Social Garraf y qué os motivó a hacer voluntariado?
El coordinador que había en aquellos momentos en el Club, Santi Domènech, se puso en contacto a nuestra entidad para analizar la posibilidad de llevar a cabo la actividad de senderismo y colaborar conjuntamente. El Grupo de Marchas y Caminatas desde sus inicios es el que organiza todas las salidas que se hacen.
Vosotros diseñáis las rutas del taller de senderismo y acompañáis las personas usuarias del Club durante la actividad. ¿Nos podéis explicar qué es exactamente el senderismo y qué beneficios aporta a las personas miembros del club social?
Las rutas las diseñamos nosotros según los que vienen y las características de las personas usuarias, y las adaptamos si es necesario. Hemos conseguido que conozcan los entornos de Vilanova y que tengan hábitos saludables, como es no fumar durante la actividad. También se crea un gran ambiente entre las personas usuarias y el equipo de monitores.
¿Cómo escogéis estas rutas que realizáis cada martes por la tarde?
Por norma general, la actividad dura dos horas como máximo. Pero durante el año hacemos entre dos y tres salidas que son más largas, de unas tres horas. Vamos adaptando la ruta al clima o en la época del año; por ejemplo, en invierno hacemos rutas cortas porque oscurece pronto.
Las rutas las hacemos sobre la marcha y a veces les proponemos donde quieren ir y así ellos y ellas también deciden. Las rutas más largas sí las proponemos nosotros, hemos ido de Sitges a Vilanova, de Canyelles a Vilanova, de Ribes a Vilanova, de Vilanova en Cubelles, también hemos subido a la cumbre de La Talaia, a la ermita de Gràcia sobre Sitges, al Mas de l’Artís i barraques bessones, a els Colls,… ¡Y este curso hemos introducido salidas semi-nocturnas dónde hemos usado las linternas!
Hay muchas maneras de hacer voluntariado y vosotros habéis conseguido conectar el voluntariado con una afición. ¿Qué representa esto para vosotros?
Es una actividad que puede realizar todo el mundo y, como hemos comentado antes, las adaptamos en función de qué personas usuarias vienen. Esta actividad nos ha dado la oportunidad de conocer diferentes personas y ha sido muy enriquecedora por nosotros.
¿Recordáis especialmente alguna anécdota o aventura que hayáis vivido en el club y que queráis compartir con nosotros?
Cómo hemos dicho, este año hemos introducido las rutas nocturnas, pues la primera que hicimos oscureció antes de tiempo y en la segunda que hicimos costó más que se hiciera oscuro. Pero aun así, son experiencias que volveremos a repetir.
¿Cuáles creéis que son las características o valores que deben tener las personas voluntarias?
Que la actividad que hagan les guste y la hagan a gusto. Creemos que ha sido así puesto que durante todos estos años las personas usuarias han ido variando pero la actividad se ha mantenido. Pensamos que lo hemos conseguido.
He leído que las rutas pueden ser circulares, de ida y vuelta o de punto a punto. ¿Qué tipo de viaje sentís que es el voluntariado? ;
Nuestras rutas procuramos que sean circulares, siempre saliendo y llegando al Club Social. Cuándo hemos ido a una población vecina hemos ido en transporte público para volver a pie.
Nosotros dos estamos acostumbrados a hacer de voluntarios, muchas cosas de las que hacemos son voluntarias, pero no utilizamos esta palabra, usamos el término “colaboración”. Estamos muy a gusto con este grupo, y esto se puede comprobar puesto que hacemos esta actividad desde el 2014, ¡y continuaremos haciendo más caminatas! Es una actividad muy distendida, hablamos de todo y todos somos iguales, nos ayudamos los unos a los otros cuando hay una dificultad.