La Arteterapia se inició en La Coma en 2002 con unos talleres «de expresión y comunicación». Como consecuencia de los buenos resultados observados por los profesionales y la dirección, se propuso dar continuidad a la actividad repartiendo a los usuarios en dos grupos y estableciendo una periodicidad semanal. A cargo de la actividad se puso una educadora especializada en toxicomanías y arteterapia.

«Podríamos definirla como una terapia no verbal que permite dar forma al material psíquico. Favorece que la persona encuentre maneras de expresión creativa que puedan figurar sus conflictos.»

Este término, esta manera de denominar un espacio, donde la palabra terapia se asocia con el arte, empieza a ser bastante familiar para ellos.

Para algunos es solo un espacio donde sacar presión, para otros un espacio de descanso. Unos cuántos lo viven como un espacio divertido y hay quienes pueden darse cuenta que participan en un espacio de creación, que incluye todo lo que hemos dicho antes y otras muchas cosas.

Como conductora del espacio todas estas ideas o conceptos me parecen bastante satisfactorias. Me interesa sobre todo que puedan disponer de él que sea un espacio que encuentren atractivo, y que en la medida de sus posibilidades les sea válido, incluso aunque esto se produzca con el tiempo o de una forma inconsciente.

Sin estas premisas creo que me sería muy difícil intentar acercarme a los objetivos marcados.

Cada cual puede sacar un provecho diferente en la medida de sus posibilidades y, como no, del deseo y la implicación que pueda o quiera aportar.

Es importante que para todos aquellos que quieran o puedan aprovecharlo esté a su alcance.

Antes de hablar de «el arte», que parece una palabra bastante importante y muchos os podéis preguntar si dentro de este espacio hacemos arte, sí de nuestro trabajo resultan obras artísticas.

Si cogemos la definición que el diccionario hace del arte como la habilidad o destreza a hacer ciertas cosas, adquirida con el estudio, la experiencia y la observación, podríamos decir que en nuestro espacio hacemos arte. Del mismo modo, podríamos decir también, que en la mayoría de áreas de tratamiento de «La Coma» también se hace arte.

Tendríamos prejuicios si entendemos el arte como la posibilidad de producir algo estéticamente bonito para ser visto por los otros o dentro de los circuitos de mercado, y este no es en absoluto el objetivo de la utilización del arte dentro de la terapia, aunque muchísimas veces se da de una manera espontánea dentro de las creaciones de las personas, en este caso de los pacientes de «La Coma».

La mayoría de sus creaciones, ya sean plásticas, narrativas, habladas, musicadas o de expresión corporal, siempre que se den dentro del marco y las reglas de funcionamiento que conforman el taller de arteterapia, quedan inscritas como una intervención terapéutica más de su proceso de tratamiento.

El objetivo principal que me propuse al empezar los grupos era y es el de facilitar el contacto de los participantes con su mundo interno y su capacidad de expresarlo de manera creativa y transformadora.

Justo es decir que a pesar de las dificultades que esto presenta, la valoración que hago es muy positiva y si se puede hacer una lectura objetiva de su realidad podemos decir que la participación en los grupos es muy interesante.

No nos podemos olvidar que en este caso el paciente drogodependiente está doblemente aislado. Vive un aislamiento externo en lo referente a su tratamiento en régimen de comunidad, que le hace muy a menudo acumular niveles de tensión muy altos, y un aislamiento interno, vinculado a su dependencia, que le impide expulsar esta tensión hacia fuera, con lo cual frecuentemente la dificultad expresiva y de reconocimiento de emociones se ve muy atrapada por esta doble circunstancia y dificulta enormemente el trabajo de creación y posible transformación.

Cuando el paciente no encuentra vías de expresión por donde canalizar su ansiedad, huye y acostumbra a abandonar el tratamiento.

Sin embargo, reconocer que normalmente suelen ser personas con una gran sensibilidad, dormida en muchos casos, y que cuando consiguen abrir una rendija por donde circular la tensión, acostumbran a ser muy generosos, y a desplegar todo su potencial creativo que puede aparecer como un gran refuerzo de la autoestima y convertirse en una alternativa y un camino por donde circular.

Pilar Orgillés, Conductora Grups d’Art-Teràpia.